domingo, 2 de enero de 2011

Carlos Luis Fallas nació el 21 de enero de 1909. Un luchador de las causas sociales que inspiró e inspira a muchos



Carlos Luis Fallas nació el 21 de enero de 1909 en Alajuela. Su madre era de origen campesino, y contrajo matrimonio con un zapatero, que ya tenia 6 hijas. En su autobiografía (1957), Fallas declara haberse criado en "un hogar proletariado".







Cursó los cinco años en la escuela primaria, mas solo terminó dos años en la secundaria, ya que abandonó los estudios para ir a trabajar en las plantaciones de banano de la United Fruit Company (en la provincia de Limón). En el puerto trabajó como cargador, después como peón, ayudante de albañil, de dinamitero, de tractorista, entre otros. Declara haber sido "ultrajado por los capataces, atacado por las fiebres, vejado en el hospital". (Ídem) Esto desarrolló en Fallas una profunda sensibilidad por los problemas sociales, los cuales vivió en carne propia.

Engrosó las filas del movimiento obrero cuando regresó a Alajuela. Fue miembro activo de los primeros sindicatos alajuelenses y líder de huelgas (lo cual lo llevó a la cárcel varias veces). En 1933, después de un discurso subversivo, a los ojos de las autoridades, fue condenado a un año de destierro a Limón. Ahí intervino en la gran Huelga Bananera del Atlántico en 1934. Fue electo Regidor Municipal en 1942 y diputado del Congreso Nacional en 1944. Además participó como jefe militar de batallones comunistas en la Guerra Civil de 1948. Murió el 7 de mayo de 1966.

Un dato muy importante es que Fallas fue uno de los líderes más visibles del Partido Comunista.



Obra

Aunque declara ser un "aficionado" en el oficio de la escritura, es considerado uno de los grandes literatos, no sólo en su círculo de la Generación del 40, sino de la literatura costarricense. Recibió el Premio Nacional de Cultura en 1965. El 14 de noviembre de 1967 la Asamblea Legislativa lo declaró Benemérito de la Patria.

Sus escritos principales

• Mamita Yunai

• Gentes y Gentecillas

• Marcos Ramírez

• Mi Madrina

• Tres Cuentos


fuente  http://www.elpregon.org/mipregon/98-mi-opinion/1092-feliz-cumpleanos-calufa

*****
Querido Calufa:  (de José Manuel Morera Cabezas, ciudadano de Costa Rica, Centroamérica, 61 años de edad, pensionado)








Enorme impresión sentí al leer en la prensa nacional el nombre de "Marcos Ramírez". A todo lo ancho de la página, con títulos grandes, informan que su fiel amigo, en compañía de otros excelentes personajes de la época, será expulsado de las aulas escolares. ¿Por qué?. ¿Qué delito puede cometer un niño tan humilde?.



Estoy seguro de su inocencia, no puede haber delito o faltas en él. Estoy seguro porque lo conozco y lo traigo incrustado en mi piel y mi alma desde hace muchos años, así como lo trae Usted. No creo que aquella figurita precoz, rebelde y fogosa, sea un delito o falta. Más bien, es un niño lleno de vida, con fuerzas y alma. Un ejemplo para la nueva niñez.



Con gigantescos sacrificios, enfrentándose a la pobreza económica de su familia, tuvo el coraje y la ilusión suficientes para iniciar la escuela allá en 1916, hasta obtener el Diploma escolar. Más tarde, asistió al colegio con muchas ganas, especialmente para complacer el deseo de aquella madre quien soñaba con tener un buen profesional a su lado.



Algunos profesores lo comprendieron y extendieron sus manos, bondad, corazón y experiencia para aconsejarle lo mejor. No olvido a don Jesús Ocaña Rojas, educador ejemplar con el corazón en la mano y mucha sabiduría, quien puso la mirada e interés en Marcos.



Recuerdo al martirizado jovencito cuando trataba de "memorizar definiciones y párrafos enteros", aunque no se aprendiera nada de nada. Aún así, Marcos cumplió su primer bimestre de estudios en el Instituto de Alajuela, sin ausencias, con calificaciones bastante aceptables.



Protestó por otras prácticas educativas que consideró injustas y absurdas, a tal punto que se le "subió el apellido" y decidió abandonar las aulas.



Sin título profesional, pero gran cliente de la Biblioteca Nacional por amar tanto la lectura, empieza a forjar su destino como escritor. La Universidad de la Vida le otorgó valiosos títulos humanos: la experiencia vivida en carne propia le llegó al centro del alma porque conoció y tocó el sufrimiento del ser humano, bañado en injusticias sociales. Esta especial experiencia, es la profesión que muchos no hemos experimentado o pasamos por alto, para no comprometernos con nadie ni nada, a pesar de títulos académicos, puestos elevados o poder económico.



Aquel niño fogoso ingresó a los talleres del Ferrocarril al Pacífico para obtener el "bachillerato" en la rama de mecánico. Después, siendo un adolescente, conoció las tierras bananeras de "Mamita Yunai". Aquí luchó por su propio pellejo, especial por el pellejo y vida de sus compañeros y compatriotas.



Fallitas, no olvido que en 1962, la Fundación William Faulker, de Estados Unidos, le otorgó ni más ni menos el "Premio Iberoamericano de Novela" a "Marcos Ramírez" y en nuestro país recibió el "Premio Nacional de Literatura "Magón", en 1965. ¿Lo recuerdas?.



No debo pasar inadvertido el esfuerzo de la televisión estatal, Canal 13, en 1981, dirigido por don Oscar Aguilar Bulgarelli, al llevar a la pantalla varios capítulos de tan especial niñez: lo vimos pretendiendo el amor de Rosamaría, el asalto a la alcancía del "Corazón de Jesús", el tremendo dolor que sintió cuando su mamá mata al gallo "Pintao" para poder comer, debido a la situación económica tan terrible, cuando hizo la Primera Comunión, el significado por ser miembro del comando guerrillero "La Vencedora", la participación junto a las Tropas Costarricenses en pro de nuestra soberanía, su vida tormentosa como estudiante y pesadilla para la mayoría del profesorado, más otros pasajes.



Si partimos del análisis realizado por la Comisión, entonces...¿habrá que botar a la basura el trabajo de la televisión basado en la vida y travesuras de aquel jovencito, quien más tarde obtuvo valiosos reconomientos a escala nacional y mundial?.



Querido Calufa, le informo que la Comisión referida en líneas anteriores, pertenece al Ministerio de Educación Pública, representado por distinguidos profesores y filólogos quienes han dictaminado que el "yo" metido en nuestras entrañas, el mismo niño amigo de los ríos, potreros, árboles, animales, quien ama la Naturaleza y la defiende, "no coincide con la realidad histórica-geográfica de nuestros días", por cierto una realidad muy convulsionada: en muchas aulas, colegios y universidades ingresan las drogas, el licor, artefactos para matar, vocabulario inadecuado, pornografía, agresión infantil, irrespeto al educador, a los mayores, a la Institución, a la fe y a nuestros símbolos nacionales e instituciones democráticas. Los traficantes del mal y del vicio incitan a llenar los salveques o mochilas con cosas que a Usted, a Marcos y a mí nunca nos pasó por nuestras mentes, simplemente porque nos tocó vivir otros tiempos con más autoridad por parte del adulto, tiempos mucho más sanos y solidarios.



Nunca le podríamos criticar a Marcos el camino de la "deserción estudiantil", aunque hoy son miles los que abandonan el estudio por culpa de un montón de factores, incluidas la pobreza económica y la irresponsabilidad del mayor, muchas veces agresor y homicida de su propia familia.



Carlos Luis, si se atreven retirar al niñito del centro educativo, aconsejaré a mis hijos - por cierto poco interesados en la lectura, a consecuencia de otras "distracciones" que nos da la vida moderna - conocer los pasos de infancia, limitaciones, sacrificio, inocencia, amor a la naturaleza, humor, genialidad y respeto que nos enseñó el mocoso descalzo en sus correrías.



El ambiente que envolvió al niño y adulto hace varias décadas, sus costumbres, humildad y otras prácticas muy sanas, nos trasladan a la Costa Rica de antes. Así lo expresó una educadora al leer las noticias en los periódicos, lamentando la expulsión de "Marcos Ramírez" y otros amigos de las aulas escolares.



¡Y qué sana era la Costa Rica de antes, aquella que Marquitos recorrió por potreros, ríos y caminos!



Le prometo,



mi amigo Calufa, defender siempre a "Marcos Ramírez". Reciba un fuerte abrazo, lo hago llegar hasta el cielo.



Su amigo, José Manuel.

(Publicado en EL ALAJUELENSE, periódico bisemanal, La Nación, del 21 setiembre al 04 octubre 2001).



Nota 1 : "Marcos Ramírez", es una de las obras literarias de Carlos Falllas Sibaja. El marcos ramírez es la niñez del autor.



Nota 2 : "CALUFA", significa Carlos Luis Fallas



Meneame
Twitter
Facebook
del.icio.us

Comentarios

Comentarios(3) »

1.Poco a poco perdemos nuestra identidad costarricense, por el constante bombardeo comercial y el consumismo, a tal punto que desviamos nuestra mirada de aquellas raíces que nos inculcaron nuestros antepasados, con la consecuente pérdida de valores.



Allan Herrera Herrera
20-06-2008 - 03:16:04 GMT 5 #



2.todabia estoy en CR. fui su director de fotografia en la serie audiovisual marcoz ramirez 1980 hasta el momento ha sido muy pocos los logros audiovisuales que se han hecho por razones de orden profesional



JUSTO AGUILAR TAPÌA
08-12-2009 - 09:00:59 GMT 5 #



3.Carlos Luis Fallas, ``Marcos Ramìrez'' es un viaje en el tiempo de nuestra querida Costa Rica, es el ser costarricense... El leer cosas muy nuestras como: vaina, tatas, pipas, pendejo, etc. que se dan en nuestro lenguaje cotidiano, es gratificante sentir que todavìa estàn... Lo que duele es ver que las nuevas generaciones no tienen en sus obligaciones el leer Marcos Ramirez. porque si uno es tico, tiene algo de èl. Yo mismo tuve que leer obligado a Marcos, pero ahora gracias a ese detalle, disfrutè como nunca leerlo como debe ser, ya en la edad adulta. Nuestra misiòn ( como la de mi madre, dìa a dìa) es transmitir este legado de escritura de oro, a nuestro hijos y nietos.



Alejandro Gamboa Castro



fuente

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada