"Blog dedicado a un bello mito,un socialcristianismo comprometido con las causas sociales y no con la
nefasta idea de la doctrina social de mercado". Lo imposible sólo dura un poco mas...
Recomendación bibliográfica. Este fin de semana leí el libro "Carmen
Lyra" El cuento de su vida de Annie
Lemistre Pujol, publicado por la Editorial Alma Mater. El libro en sí está lleno de anécdotas y
vivencias de Carmen Lyra
De pequeño mis abuelos maternos, zapateros y comunistas,
contaban la crueldad de José Figueres.
Ellos contaban como Figueres quería asesinar a la que él llamaba la “prostituta”
. Asimismo el libro cuenta como
“María Isabel Carvajal estaba muy enferma. Algunas personas decían que había contraído la
fiebre tifoides. Otras, como Luisa González, dicen que tenía cáncer. Había alcanzado los sesenta años.
La trayectoria, el género, la edad, ni siquiera la
enfermedad pararon ese proceso.
Por eso, dice Manuel Mora que pedí al Embajador de México
asilo para ella, cuando llegaron a la Embajada
decirme que la gente de Figueres
comenzaba a llegar a San José – todavía no se había producido la entrada de
Figueres a San José – quien hablaba de
sacar a su casa a Carmen Lyra y
arrastrarla por la calles.
… Cuando yo venía en el avión, desterrado, con Chabela, ya muy
enferma y con Judith, tan buena, que cuidó a Chavela constantemente, durante el
viaje y los primeros días de destierro, me di cuenta que estaban ametrallando
el avión en el fondo de La Sabana antes del despegue y que no me habían
acertado” (página 123)
La historia de la crueldad de Figueres, su miedo a Carmen
Lyra y su negativa a que volviera a morir al país fueron parte de los muchos
relatos que me contaban mis abuelos maternos, quienes también sufrieron la
represión ulatista y figuerista encarnada en la frase a los calderocomunistas
no les compren, no les vendan ni las
hablen. Mis abuelos perdieron a sus
hijos mayores que sufrieron los embates
de la poliomielitis.
De seguro el lector
encontrará en el libro anécdotas similares y recuerdos de vivencias de familiares
sobre uno de los iconos sociales de Costa Rica. En
especial para aquellos que resultaron perdedores en la Guerra Civil orquestada
desde hacía muchos años por Figueres y sus hombres.
Secretario del Partido VANGUARDIA POPULAR Compañero Manuel Mora V.
Estimado señor:
Me dirijo a Ud. para pedirle que nos aclare ciertas dudas que, con respecto al Seguro Social existen en la base de nuestro Partido.
El Seguro Social es una conquista de los trabajadores organizados, llevada a cabo a través de muchos años de lucha y de muchos sacrificios. No fue una graciosa concesión del Congreso ni un regalo demagógico del Doctor Calderón Guardia, como han querido presentarlo los defensores de los privilegios de nuestros capitalistas sin ninguna visión social. La creación del Seguro respondió a la necesidad, fue un órgano creado por la necesidad. Fue la respuesta de un Presidente de nobles aspiraciones de un estadista humano, a la demanda de los trabajadores más conscientes, demanda que había venido precisándose a lo largo de mucho tiempo. Por lo tanto, la marcha del Seguro Social no puede sernos indiferente a los vanguardistas que por lograr este apoyo para los obreros y los campesinos que viven en nuestro suelo, hemos hecho tantas concesiones, algunas de las cuales nos han desprestigiado ante los ojos de más de un ingenuo puritano.
Yo oigo a compañeros que son trabajadores asegurados, quejarse a menudo de los servicios del Hospital y de la Policlínica del Seguro:
del incumplimiento de los médicos que con frecuencia no llegan a su despacho a la hora fijada por el Reglamento, de que después de las seis de la tarde no se encuentra un médico en el Hospital del Seguro; de la indisciplina y desorganización del hospital. En Desamparados los trabajadores están descontentos porque los servicios médicos del Seguro no se han organizado bien, en Pavas se quejan de que el médico no cumple: en Turrialba parece que a la Caja le falta energía para obligar a los patronos a enviar con regularidad las planillas, lo cual trae como resultado que no pague a los trabajadores de medio salario, que se les deje a merced del "buen corazón" del finquero; que prefieren callarse a reclamar ante la jugarreta que se hace a sus intereses, para no verse despedidos de la hacienda.
En setiembre del año pasado se dio la Ley de las Casas Baratas para los trabajadores, ley que debía cumplirse en el término de tres meses.
Han pasado los tres meses y no hemos visto que se inicie la realización.
¿Acaso hay entre los encargados, de vigilar la buena marcha del Seguro, personas que no tienen interés en el cumplimiento del reglamento respectivo? ¿Acaso hay empleados, a quienes no les importa el buen nombre del Seguro y que más bien están inclinados al sabotaje?
Pensamos que el Seguro debe estar dirigido por personas conscientes del significado social de esta institución por gente empeñada en prestigiarla y no en desprestigiarla. Hay que tomar muy en cuenta los intereses creados que han sido puestos en juego para presentar el Seguro como una trampa política, como una fuente de buenos sueldos para unos privilegiados, como un algo que pasa de ser "atolillo con el dedo".
Nosotros queremos defender el Seguro, contra todos los peligros que lo rodean y tenemos empeño en librarlo de la corrupción burocrática.
MUCHO HA COSTADO A LOS TRABAJADORES ORGANIZADOS EL SEGURO SOCIAL PARA QUE VAYAN A PERMITIR QUE UNOS CUANTOS COMODIDOSOS LO CONVIERTAN EN PILA DE AGUA BENDITA*. Y estamos dispuestos a meter la nariz por todos los rincones propicios a la desorganización y la indisciplina para sacarlos a la luz. Estamos también seguros que Ud. y el Buró Político de Vanguardia Popular nos ayudarán a poner en claro nuestras dudas con respecto a las actividades del Seguro Social.
Hace treinta años, siendo un adolescente que cursaba su último año de secundaria, me impactó profundamente la noticia del asesinato a mansalva de Viviana Gallardo en la madrugada del 1 de julio de 1981, perpetrado por el cabo José Manuel Bolaños, en la celda que ocupaba, junto a otras acusadas de terrorismo: Magali Salazar Nassar y Alejandra Bonilla Leiva, crimen ocurrido en la Primera Comisaría de San José, que se encontraba en las inmediaciones de la antigua Penitenciaría Central. Esta joven menuda, de escasos 18 años y 1,52 metros de estatura, que cursaba su primer año universitario, fue detenida tres meses atrás, el 12 de junio de 1981, según las autoridades policiales y la prensa, en el marco de un operativo policial que frustra el intento de lo que se denominó “operación Mole”, por parte de un grupo guerrillero conocido por su nombre en clave “La Familia” al que se nos indica pertenecía Gallardo, operación que pretendía volar el busto de John F. Kennedy, ubicado antiguamente en el parque de San Pedro, concebida como acción simbólica de contenido antiimperialista. En la persecución y el tiroteo murieron tres oficiales de policía: Rafael Godínez Mora, Luis Martínez Hall, Luis Anchía Álvarez, el taxista Miguel Aguilar Porras, y Carlos Gerardo Enríquez Solano, sindicado como integrante del grupo “la Familia”.
Sobre estos trágicos hechos, que ha rememorado La Nación desde su portada y en sendos reportajes de dos planas en su edición del día 2 de julio y luego dedicado su Editorial del día 8 de julio, me permito señalar lo siguiente:
No hay que perder de vista el contexto en que se producen estos trágicos hechos, determinado por una intensa confrontación social y política que sacude al istmo centroamericano. Poco menos de dos años antes se producía la insurrección que derribó a la dictadura somocista, y ya para esas fechas empezaba una prolongada y cruenta contraofensiva política y militar de los Estados Unidos, que alcanza su apogeo con la administración republicana de Ronald Reagan, que entrenó, financió y armó hasta los dientes a la contra nicaragüense y en general impulsó en toda la región la guerra de baja intensidad “antisubversiva”, que se expresaba con la ocupación militar norteamericana de Honduras y la respuesta a las movilizaciones y combates guerrilleros contra las dictaduras de El Salvador y Guatemala, proceso que coincide en Costa Rica con un una situación de agitación social y política en el marco de la crisis económica, que pega un salto en el último año de la administración Carazo Odio. De manera que es en ese contexto que debe entenderse el asesinato de Viviana Gallardo.
Es más que evidente, aún hoy, que el ejecutor del asesinato no actuó solo, debió necesariamente contar con cómplices y la complacencia de las autoridades superiores, para acribillar en su celda a Gallardo. El silencio de más de veinte año del cabo Bolaños, su condena benigna que le permitió trabajar de día y dormir en la cárcel, el beneficio de libertad condicional que le fue otorgado el 30 de septiembre de 1987, oscurecen aún más el caso y evidencian la impunidad en que se mantiene, especialmente en relación a los autores intelectuales del crimen. Asimismo, otra parte siniestra de la historia es la de los mecanismos de infiltración, la historia de la delación al interior del grupo “La Familia” que aún permanece oculta.
Finalmente, hay que preguntarse por qué tanto interés de La Nación en este tema. La respuesta parece que la encontramos en su Editorial del 8 de julio con el título “En Costa Rica sí es posible”, en el que indica que en Costa Rica se pueden volver a presentar hechos como estos, y resalta que las y los “terroristas” fueron jóvenes universitarios: “(…) reclutados para subvertir el orden por medios violentos, sin más justificación que el fanatismo incubado en sus mentes dúctiles y escasas de formación”. Y más adelante, refiriéndose a las y los 20 detenidos vinculados al grupo “la Familia”, agrega el editorialista: “Todos eran universitarios, profesores y alumnos. No era un grupo pequeño y su potencial para hacer daño quedó bien demostrado”.
Al respecto, esperamos que estas referencias no sean un pretexto para relanzar una nueva cacería de brujas contra la izquierda en general, y contra las y los universitarios en particular, como ya lo sufrimos con la campaña mediática contra la “autonomía universitaria” y las y los “chancletudos”, que se operó a partir de la brutal invasión del OIJ al campus el 12 de abril del año pasado. En todo caso, llamamos a estar alertas y defender las libertades democráticas, por que ciertamente el mundo y el área de nuevo experimentan una profunda crisis social, económica y política, que revela la decadencia del sistema capitalista, y en ese marco, los grupos de poder tienden a recurrir cada vez con más frecuencia a las salidas represivas.
Martes, 29 de Marzo de 2011 19:19
Escrito por JOSÉ EDUARDO MORA (eljornal@gmail.com
Tomado de http://www.semanario.ucr.ac.cr/index.php/noticias/cultura/3575-carlos-luis-fallas-el-manifiesto-comunista-me-cambio-la-vida-.html
Esta es entrevista inédita que le hizo el periodista Enrique Mora, quien fue corresponsal de la agencia Itar-Tass, de la entonces Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) a Carlos Luis Fallas.
Se destaca cómo el futuro escritor encontró en la lectura del Manifiesto Comunista (1848) una luz que le cambiará para siempre, al gestarse desde ese momento una conciencia social que ya nunca más lo abandonaría.
En la conversación, que debió de realizarse unos dos años antes de morir Calufa -el 7 de mayo de 1966-, se hace un recuento de los primeros años del autor de “Marcos Ramírez”.
Se nota cómo se pasa de un tema a otro sin ninguna transición, de modo que así se transcribe el texto para guardar fidelidad al encuentro.
La emoción se desborda en Fallas cuando hace alusión a la primera vez que el Partido Comunista interviene en la celebración del 1 de mayo en Costa Rica, y cuenta cómo en Alajuela se forjó una columna de personas que hizo el recorrido a pie hasta la capital, trayecto en el que muchos los veían como los hijos de Satán, por llevar banderas rojas y vitorear al comunismo.
Un Fallas auténtico, humano, sencillo y con una voz aguda que gustaba de enfatizar aquellos pasajes que guardaba en su interior se notaba en el tono; le despertaban viejos e inolvidables recuerdos.
El material fue facilitado por el periodista Ernesto Ramírez. LOS PRIMEROS AÑOS
“Yo fui al primer grado a la escuela Mauro Fernández, en San José, lo cuento en ‘Marcos Ramírez’, y le pegué a la maestra, porque la vieja me iba a pegar. Le colmé las dos orejas con la regla, ella se llamaba Sofía Pochett.
El primer grado, segundo, tercero y cuarto lo hice en el Porfirio Brenes; repetí cuarto porque me comí unas higuerillas y me enfermé porque me dieron una paliza de la gran puta.
Cuando iba a entrar en quinto grado me fui para Las Tropas, a Panamá.
En San José vivía con mis tías paternas. Ellas me educaron, me enseñaron a bañarme y a esas cosas burguesas.
Después trabajé en el Ferrocarril al Pacífico como aprendiz en la sección de aire. Ahí conocí al papá de un compañero llamado Camachito, a quien un operario le había quitado la primera esposa.
Luego me fui para la zona bananera, me fui a Limón, esa es una parte que falta en Marcos Ramírez; trabajé en la aduana, de cargador; yo tenía muy poco cuerpo, me costaba conseguir trabajo; pasaba muchas hambres, verdaderas hambres.
Entonces decidí irme para adentro hacia Bananito, ahí estaban reparando la línea del ferrocarril y haciendo unas escuelas, y había una cantidad enorme de trabajadores, el jefe era un negro, vivía jumado, pero era muy bueno con la gente. Y ahí estaba todo el hampa de San José; esos carajos eran marihuanos.
Venían con los sacos llenos de marihuana y se hacían unos cigarros largos. Y había un tal Fallitas que era un gran marihuano, que lo confundían conmigo. Y me llamaban. Y mentira, nunca le di una chupada a un cigarro de marihuana.
Había un Cara de Leona, que fumaba mucho marihuana en San José, y yo decía, si uno le toca esa cara le explota el pus.
Me enfermé y me trajeron casi muerto a San José. Estuve tres días sin conocimiento.
A mí me trajo, casi muerto, Ramón Molina.
Posteriormente, estuve haciendo zapatos chiquitos, con la ayuda de un dueño de zapatería que me quería mucho, luego me volví para la zona. Eso lo cuento en ‘Mamita Yunai’.
Me acuerdo que allá estaban los compañeros Badilla, Erminio, Calero.
Estuve hasta donde terminaba el ramal, lo dije en ‘Mamita Yunai’, en Andrómeda.
Era un infierno de zancudos. En la bananera trabajé como ayudante de albañil, como barretero y como peón de chapia.
Estuve luego en Limón, en el tajo; después me encontré con Pancho Sobalbarro, me fui a Susanita y luego a Pejibaye, ahí llegué como peón raso, luego me treparon de categoría, a arreglar el concreto, fui armador y después manejaba la concretera, la limpiaba, me aburrí y finalmente me fui a trabajar de barretero otra vez.
Como me estaba muriendo, don Fernando Gallegos, que hoy lo vi en San José, me dijo que cogiera un tractor, porque me iba a morir en esa zanja, y me dieron el número cuatro, fue cuando llegó la enfermedad de mi mamá y estaba sin un centavo. Llegué a Alajuela y murió mi madre, y quedaron seis hermanillas; fijate vos, entonces me fui a Grecia, porque en ese entonces hacían la carretera a Puntarenas. Me ganaba cinco pesos al día. ENCUENTRO CRUCIAL
Luego me fui a otro tajo, en Las Cañas, ahí estuve yo, y cuando estaba trabajando un domingo me tropecé en el parque de Alajuela con Claudio Alvarado, quien había sido compañero mío de colegio.
Él me llamó y nos sentamos en un poyito y me dijo: ‘vos no has oído hablar de comunismo’, y le dije, no, ¿qué es eso? Para mí y para los costarricenses, que desconocíamos de lucha de clases, burguesía, eso era nuevo.
Entonces, me dice ‘caramba, ¿pero siempre te gusta leer como antes? Te voy a prestar un libro’, se levantó y me prestó el ‘Manifiesto Comunista’ de Marx y Engels.
Esa noche cambió para siempre el curso de mi vida, porque para mí aquello sí fue una revelación.
Yo había leído bastante de historia, sobre todo historia antigua: Egipto, Roma, Grecia, y vainas de la India, no lo había sabido interpretar, todo, pero lo había leído.
En líneas generales entendía aquello del Manifiesto. Además, venía de trabajarle a la United Fruit Company y de haber vivido una serie de problemas.
En ese libro encontraba la explicación de todos los problemas, y era como si me fueran a quitar una venda de los ojos. No dormí esa noche, era una excitación tremenda y al día siguiente fui a buscar a Claudio Alvarado y le dije: ‘bueno, ¿y qué hay aquí en Costa Rica de esto?’
Me dijo, ‘bueno hay unos muchachos ahí en la Escuela de Derecho, y quieren formar un partido comunista’.
Estaban Manuel Mora, Rómulo Betancourt, Jaime Cerdas. ‘¿Y aquí en Alajuela, qué hay?’ ‘Bueno’, me dijo Claudio, ‘aquí no hay nada’. Bueno, tómenme en cuenta si hacen algo, le dije.
La primera reunión fue en una barbería. Era un comité que Claudio iba a ligar a lo de San José. El comité de la sección de Alajuela del Partido Comunista de Costa Rica me nombró secretario de actas y correspondencia.
Claudio y yo sabíamos de qué estábamos hablando. Los otros no sabían ni en qué diablos se estaban metiendo. En esos días había ocurrido un hecho político de gran importancia en Alajuela. Don León Cortés había organizado un partido político que se llamaba Regeneración. Claudio estaba metido.
Don León había llegado a un acuerdo con don Ricardo (Jiménez).
Los de Alajuela estaban furibundos con León Cortés y organizamos un movimiento, porque vieron que lo de León era una continuidad y alquilamos un salón.
Ramón Aguilar, que era el dueño del local, y otros viejos ayudaron con dinero para financiar toda la cosa.
Cuando se hizo la primera reunión estaban los señores ahí. Empezamos a hablar, sobre todo, Jaime y Manuel Mora, pero cuando comenzaron con aquel sectarismo y a hablar de la revolución y contra estos burgueses explotadores, la gente empezó a levantarse y se fue. APRENDER A ESCRIBIR
Quedamos armados con el local, y yo tenía que mandar mis informes y las actas a San José, y ese era mi problema, porque yo no sabía escribir, no sabía nada de puntuación, ni nada de esas carajadas; bueno, pensaba yo, pero como son camaradas; bueno, que me corrijan.
Entonces me pidieron notas para el periódico y como era el secretario de actas y correspondencia, me tocaba a mí. Yo veía las correcciones que me hacían y me fui dando cuenta de que tenía mucha memoria visual.
Así comencé a escribir. El Partido me obligó a escribir y me dio una nueva moral, y esa moral no me ha fallado nunca. Fue la que me obligó a oponerme al fusilamiento de los prisioneros, eso para mí fue una escuela, no una escuela, no, fue la universidad: me gradué de hombre y de ciudadano.
Hay unas cosas muy interesantes de los primeros años del Partido, para el primer primero de mayo que celebramos, movilizamos doscientas o trescientas personas y las llevamos a pie hasta San José y no había una tradición.
Hicimos toda la campaña alrededor de las víctimas de Chicago. Hablamos en ventanas, y reunimos todo ese montón de gente. Unos durmieron en el Partido, otros en sus casas, salimos de madrugada y esa gran columna, eso fue un milagro, no me explico cómo hicimos semejante cosa. Eso fue como en 1931. Debió ser por esa fecha.
Recuerdo que en San Joaquín de Flores salieron dos viejitas y se hincaron y nos hicieron la cruz, porque los curas habían dicho que éramos satanás y el demonio, y bueno, habían hecho una gran campaña contra nosotros. Nunca se me olvida eso.
Cuando llegamos a Heredia, como a las diez de la mañana con tambores, clarines, y carteles, la policía nos quería quitar los carteles.
Y aquí entre paréntesis, no se agregó ningún herediano, eso no hay que decirlo, eso es aquí entre nosotros.
Cuando íbamos bajando la cuesta, del otro lado iba la columna que había mandado el Partido a recibirnos con la bandera roja, y yo sí recuerdo que nos abrazamos. Hicimos una gran columna, entramos por La Uruca, iba la columna muy linda, muy hermosa, y la gente salía y los obreros se iban arrimando y ya era una formidable columna que impresionó a todo el mundo, siempre lo he creído.
Eso fue un milagro de tesón, de fe, una coooosa, un entusiasssssssssmo, íbamos metiéndole ideas a la gente para poderla arrastrar. Eso fue en el año 1931.
Después, Claudio se marginó y se fue con los Cortés. Ha procurado no volverse a meter; hoy es juez de trabajo. COOPERATIVA DE ZAPATEROS
Hicimos una huelga para que le pagaran a los zapateros, no aflojamos y pusimos una cooperativa. Algunos nos hicimos de hormas y hacíamos tales cosas con la ilusión de unos niños. No habíamos leído nada de la experiencia internacional.
Íbamos a hacer los mejores zapatos, íbamos a dominar la clientela, y metiendo los otros zapateros hasta pasarnos a otros ramos y así creíamos poder hacer la revolución.
En esa cooperativa se enterraron no sé qué cantidad de sacrificios y de hambres.
Estábamos metidos en la campaña electoral. Yo tenía muchos días de no comer, porque lo que comíamos era arroz, frijoles y banano, y los solteros éramos los que teníamos que aguantar hambre.
Un día vino Paco Urbina y me invitó a almorzar. Yo le tenía una gran estimación a su madre, entonces, yo fui al almuerzo, en un patio interior.
Hubo una buena comida y una botella de vino. Fue un verdadero banquete; yo estaba muerto de hambre y me di una comida feroz.
Al final, Paco me dijo: “Bueno Fallas, fíjate, estos también son ideales: poder comer bien, o beber un buen vino, fumar buenos cigarrillos”. Entonces le dije: ‘A no, Paco, no me fregués, no me invitastes a almorzar para que me salgás con eso. ¿Qué ideales pueden ser estos? Son los de un cerdo. Son ideales que se alcanzan con la mano izquierda; no jodás, esos no son ideales de un hombre’, y me fui molesto con él. EL DESTIERRO
Me desterraron a la zona Atlántica. El comandante Paniagua nos perseguía mucho en Alajuela. Un día llegaron y me contaron que estaba diciendo que esos desgraciados comunistas ni siquiera podían pagar la casa donde se reunían. Al principio éramos muy violentos. Una babosada que no valía la pena. Me puse a recoger datos, porque él era un hombre con muchas cosas inconfesables. Yo sabía que a los Barrantes les debía una plata, que a un viejito Magdaleno Álvarez le debía una plata, que al carnicero no le pagaba, y así me fui a confirmar esas carajadas. Estaba Joaquín Barrantes con dos amigos, y le dije a Joaquín, ‘a la puta, ustedes sí que son derechos, Paniagua se sacó el segundo de la lotería’. Y me dijeron: ‘Vamos a ver si ese desgraciado nos paga’. Averigüé la suma y me despedí.
Me fui para donde Magdaleno, y le dije: ‘Vengo a hacer un negocio con usted, yo le debo una plata a Paniagua y le he estado pagando intereses, pero se me vencía el pagaré ahora, y le dije que me diera un chance más, que me diera unos cuatro meses, y me ha dicho que no.
Como yo sé que él le debe a usted un dinero, a ver si puedo arreglar con usted y yo le pago a usted’. Y entonces me contó: ‘ese bandido, en el año en que estábamos en el Bella Vista me pidió ¢100 pesos, con lo que valían ¢100 pesos, y pasó el tiempo y no me pagaba. Cuando me lo encontré le dije: ‘yo te presté con buena fe, pero me metió un cuento y tan enredado y tan convincente que me arrancó ¢100 más, hasta que se hizo la cuenta de ¢700, y entonces pensé que no iba a tocar ese asunto con él, porque se iba a llegar a ¢1400’.
Convoqué a un “mitin”, entonces, hicimos unas hojas sueltas, y el comandante Gilberto Paniagua va llegando en un caballo blanco, parecía un centurión.
Y le voy sacando todas esas cosas, porque él hablaba de nosotros que éramos unos obreros, y aquí están los recibos pagados, dije. En cambio, usted sigue pendiente de la teta del presupuesto nacional, no paga ni la carne, ni el pan, ni la leche que se come, y la gente comenzó ‘jajaaa, jaja, jaja’.Entonces, Gilberto le dio cincha a todo el mundo porque se estaban riendo.
Y al rato salí con mi paraguas, y pensando: ‘me van a dar una sonada’.
Por eso me desterraron un año, un mes y un día. Escogí la zona Atlántica. La edición de la entrevista la realizó el periodista José Eduardo Mora ( eljornal@gmail.com)
En el PUSC nos encontramos enfrentados con el desafío de volver a nuestras raíces
Tomado de
Gerardo Vargas Presidente Partido Unidad Social Cristiana 11:23 p.m. 08/02/2011
Leyendo con especial atención e interés el artículo “Atomización política”, del señor Armando González R., publicado en el periódico La Nación en su edición del pasado 30 de enero, comparto estas reflexiones guiado por el permanente deseo de enriquecer el debate político en torno a un tema de profunda relevancia e importancia para el devenir de la institucionalidad política democrática de nuestro país. El sistema político costarricense, inspirado en los ideales del modelo democrático formal imperante en el mundo occidental contemporáneo, descansa esencialmente en la figura de los partidos políticos, como pilares de su marco político-institucional.
Las democracias más sólidas del orbe se han caracterizado por la existencia de vigorosos partidos políticos, capaces de elaborar propuestas transformadoras de la realidad, que son a su vez expresión articulada y coherente de la visión, expectativas y legítimos intereses de grandes colectivos sociales, a los que buscan en forma efectiva representar. Por su vocación de poder, su razón de ser fundamental radica en buscar el acceso a la conducción del poder político-público, para llevar a la práctica los contenidos de tales propuestas.
Errores comunes. Lamentablemente, en no pocas oportunidades, los partidos políticos han caído en el error de magnificar y casi que circunscribir su función al ámbito electoral, afinando y especializando sus maquinarias de detección, motivación y movilización de votos, en detrimento parcial o total de sus otras funciones, a saber: la lectura, interpretación e incidencia programática de la realidad política, social, económica y cultural de la coyuntura histórico-social que les toca vivir, así como su papel fundamental en la tarea de construcción de una ciudadanía activa y comprometida con los más excelsos valores del sistema político que los cobija. Esa función cívica de los partidos muchas veces brilla por su ausencia en sus respectivas agendas.
En el caso del Partido Unidad Social Cristiana (PUSC), con humildad podemos aceptar si bien hemos sido el partido con la propuesta-país más congruente, viable y visionaria, situación que le valió la confianza de una amplia mayoría de la ciudadanía costarricense, para ejercer las funciones de gobierno en tres períodos constitucionales y que le permitió direccionar el desarrollo del país en los últimos veinte años, logrando un nuevo modelo de desarrollo “hacia afuera”, que nos permitió integrarnos a la economía mundial, generando riqueza y empleo, y colocarnos en el primer lugar del índice de desarrollo humano en América Latina; ahora nos encontramos enfrentados con el desafío de volver a nuestras raíces y retomar el camino de la reflexión y la elaboración profunda y rigurosa de las propuestas-país que, a la luz de la rica base doctrinaria humanista cristiana que posee, se convierta nuevamente en los articuladores del proyecto integral de sociedad que el país tanto necesita y demanda.
EL PUSC obtuvo en las pasadas elecciones municipales el 15% del total de votos válidos, convirtiéndonos en la segunda fuerza más votada, aun cuando participamos solo en 54 cantones del país. Siendo que en estos 54 cantones obtuvimos un 24% del total de votos emitidos. Porcentaje sumamente esperanzador para los cientos de miles de costarricenses socialcristianos.
Fortalecer instituciones. Sin embargo, estamos totalmente conscientes de que esta posición electoral privilegiada debe, necesariamente, girar en torno de la fortaleza de una plataforma programática clara y fundamentada en principios transparentes y precisos, que brinde identidad, previsibilidad y coherencia a una praxis política que nuevamente despierte la confianza de la ciudadanía en los partidos políticos y en la institucionalidad política en su conjunto. El actual Comité Ejecutivo del PUSC está convencido y comprometido con esta visión, y desde que asumió su conducción formal se ha abocado a desarrollar acciones en esta dirección. El PUSC se alista este año precisamente a lograr formular esa plataforma programática y continuará abriendo espacios para la efectiva y democrática participación de la ciudadanía que se identifique con nuestros postulados doctrinarios. Por esto invitamos a todas las personas de bien que quieran acompañarnos en este esfuerzo, en beneficio de nuestra democracia.
Rolando Laclé: “Me retiré de la política, me fui para no volver”
tomado de http://www.elfinancierocr.com/ef_archivo/2006/octubre/22/entrevista.html José David Guevara Muñoz
Mantiene la amistad con los expresidentes Rafael Angel Calderón y Miguel Angel Rodríguez, y les desea éxito en el proceso judicial que enfrentan
No se trata de un hasta luego, sino de un adiós definitivo: tras 40 años de bregar con las piezas del ajedrez político-electoral costarricense, el socialcristiano Rolando Laclé Castro decidió retirarse de ese complicado tablero de una vez por todas.
“Es un retiro definitivo (...) Me fui para no volver”, sentenció quien fue regidor municipal josefino (1966-1970), diputado en cuatro ocasiones (1970-1974, 1982-1986, 1990-1991 y 2002-2006) y ministro de la Presidencia durante los tres últimos años de la administración de Rafael Angel Calderón Fournier (1990-1994).
De su adiós habló durante una entrevista que concedió en su bufete, un espacio donde abundan las fotografías en las que Laclé aparece junto a diversos políticos internacionales: Henry Kissinger, Margaret Tatcher, Helmut Kohl, George Bush padre, John F. Kennedy y Carlos Ménem, entre otros.
—¿Su decisión de retirarse es firme?
—Es un retiro definitivo. Desde hace mucho tiempo venía madurando la posibilidad de retirarme, por muchas razones. En primer lugar porque creí que había llegado a una etapa en la cual había podido contribuir con el país. En segundo lugar, porque sentía que los costarricenses estábamos atravesando un momento en el cual la renovación política podía ser muy importante, que los viejos nos retiráramos y diéramos paso a la gente joven que trajera nuevas ideas que puedan empujar el país hacia donde yo creo que debe ir.
—¿Y no será el alejamiento de los viejos políticos un factor que incide en que no haya acuerdos en el país?
—Lo que pasa es que hay que ver la realidad. Durante mucho tiempo en el país hubo una crítica muy fuerte hacia la manera tradicional de hacer política. Recuerdo los cuestionamientos que tuvo el famoso pacto Figueres-Calderón, que tenía buenas intenciones pero la gente lo satanizó y con la satanización de ese pacto vino la satanización de los acuerdos políticos con mayor intensidad. Entonces, la manera de hacer política en la que yo me desarrollé durante tantos años, que era tratar de buscar consensos y arreglos que hicieran posible que el país avanzara, estaban satanizados, y de ahí en adelante esa satanización se ha mantenido. Eso no ha sido bueno para el país, ha impedido los acuerdos políticos transparentes. Sin embargo, volví a la Asamblea Legislativa por insistencia de mucha gente que me decía que podía ayudar a que nuevamente encontráramos algunos consensos. Lo primero que hice al llegar a la Asamblea, y ser electo presidente, fue convocar al foro “Las grandes reformas que el país requiere”. Participó gente de todos los partidos y sectores; la idea era que de ahí salieran algunos consensos para hacer posible las reformas. Las conferencias resultaron un éxito, nada se pudo ejecutar.
—¿Hay mucho de frustración en usted por esto?
—Una gran frustración porque me parece que estamos perdiendo el tiempo. Mi gran frustración en la Asamblea Legislativa pasada fue corroborar una vez más lo que siento ha venido pasando en los últimos años: que los costarricenses hemos elegido buenos presidentes, pero no les hemos dado poder para resolver las cosas porque hemos votado para presidente por una persona, pero hemos llenado la Asamblea Legislativa de grupos.
—¿Nostalgia por el bipartidismo?
—No necesariamente por el bipartidismo, pero sí por el entendimiento político.
—¿Usted exime de responsabilidad a don Abel Pacheco?
—Don Abel hizo lo que pudo dentro de las circunstancias en las cuales le tocó gobernar. Me consta que vivía permanentemente preocupado por el tema fiscal.
—Y además de preocupado, ¿lo veía también ocupado?
—Don Abel fue un presidente muy débil, tenía minoría legislativa y no tenía una buena relación con muchos sectores de su partido. Era un presidente que no tenía toda la fuerza para poder hacer todas las cosas que hubiera querido hacer.
—¿Es negociable su retiro de la política?
—De ninguna manera. Yo ya me fui. Fueron muchos años. Me fui para no volver.
—¿Se vale retirarse de la política en un momento en que el país necesita de políticos experimentados?
—Me he retirado de la política activa electoral, pero no de la preocupación por las cosas que pasan en el país, y cuando tengo oportunidad porque alguien me pregunta siempre doy mi opinión y trato de ayudar.
—¿Eso incluye incluso al gobierno de Óscar Arias?
—Por supuesto. El gobierno de Arias es el gobierno del país y yo deseo que haga lo mejor posible. Si me piden una opinión, la daré con mucho gusto.
—¿Se la ha pedido el Gobierno?
—Tengo una relación personal buena y afectuosa con Rodrigo Arias (ministro de la Presidencia), y en algunas oportunidades he conversado con él. No voy a decir que me ha pedido un consejo, pero hemos hablado de temas de interés nacional.
—Los escándalos en que se vieron involucrados don Rafael Angel Calderón y don Miguel Angel Rodríguez (por los casos Fischel y Alcatel) contribuyeron en su decisión de retirarse de la política?
—Yo tomé esta decisión desde mucho antes. Los hechos en que se han visto involucrados don Rafael Angel y don Miguel Angel me producen dolor, he sido amigo personal de ambos durante muchísimos años.
—¿Mantiene estas relaciones?
—Las mantengo. Espero que salgan bien (del proceso judicial).
—¿Cómo analiza el futuro del PUSC?
—No tengo la menor idea. Estoy totalmente alejado. No tengo criterio para dar una opinión seria.
—¿No está ligado al partido?
—Soy socialcristiano, pero me retiré de la actividad política electoral diaria, de manera que no tengo ninguna posición en el partido.
¿Quién es?
Nombre: Rolando Laclé Castro.
Formación: Derecho comercial, de la Universidad de Costa Rica.
Edad: 66 años.
Estado Civil: Casado con María Alexandra Clare García. Tiene tres hijos y siete nietos. ¿Qué es más fácil de manejar: una fracción legislativa o siete nietos?, le preguntamos. “Mucho más dulce y agradable manejar nietos, solo que aquí la línea la dan ellos y yo la ejecuto disciplinadamente”.
En pocas palabras
Opiniones de Rolando Laclé sobre algunos políticos:
Rafael Angel Calderón F.
“Es mi amigo personal”.
Miguel Angel Rodríguez.
“También”.
Abel Pacheco.
“Es también mi amigo”.
Óscar Arias Sánchez.
“Es el Presidente y como costarricense le deseo el mayor de los éxitos”.
Rodrigo Arias Sánchez.
“Un político muy hábil. Uno de los mejores ministros de la Presidencia que ha tenido el país”.
José María Figueres Olsen.
“Lo conozco poco como para dar una opinión”.
Ottón Solís Fallas.
“No lo conozco lo suficiente”.
Otto Guevara Gutt.
“Un muchacho valioso, con una definición ideológica clara, pero debe virar un poco más hacia el centro”.
WikiLeaks revela sospechas sobre envío de $200.000 en 2004
DIS indagó aparente intromisión política de Venezuela en el país
Pacheco confirma investigación sobre supuesto apoyo a opositores al TLCNo se obtuvieron pruebas, asegura exjefe de Dirección de Inteligencia
La Dirección de Inteligencia y Seguridad (DIS) investigó, en el 2004, si la diplomacia venezolana se dedicó aquí a entregar dinero a grupos opositores al TLC con Estados Unidos.
Expresidente reconoce risas sobre Chávez
Así consta en un cable diplomático estadounidense, divulgado ayer por la página electrónica WikiLeaks, el cual relata una conversación entre el expresidente Abel Pacheco y el exembajador de EE. UU., John Danilovich.
Según el cable, Pacheco le dijo a Danilovich que “el servicio de inteligencia de Costa Rica” investigaba las actividades del agregado cultural de la Embajada de Venezuela en San José.
“El Gobierno de Costa Rica cree que el agregado es un oficial de inteligencia que se reúne en secreto con funcionarios sindicales y ha traído $200.000”, reportó el exembajador estadounidense.
El expresidente Pacheco (2002-2006) confirmó ayer haber pedido a la DIS investigar rumores sobre el supuesto envío de dinero proveniente de Venezuela.
Acto seguido, el exmandatario dijo que no se encontraron pruebas para corroborar la versión.
El cable de WikiLeaks dice que los recursos habrían sido para sabotear la XIV Cumbre Iberoamericana realizada en noviembre del 2004 en Costa Rica, pero Pacheco insistió ayer en que la presunción era que financiarían el No al TLC.
Para esa época, el Tratado de Libre Comercio (TLC) con EE. UU. no había sido enviado al Congreso. Este fue aprobado, tres años después, en un referendo.
La conversación reportada por WikiLeaks se produjo en una cena en Río de Janeiro, Brasil. Danilovich había sido trasladado a ese país y Pacheco había viajado para participar en una cumbre.
El nombre del agregado cultural venezolano no es mencionado en el cable. Este medio llamó ayer a la legación de Venezuela, pero la embajadora no estaba.
Oyó versión. “Había el rumor de que, efectivamente, alguna agencia venezolana, no sé si el Gobierno o quién, estaba enviando dinero a grupos del No. A mí, sin interesarme si eran del Sí o del No, o a quién le estaban mandando dinero..., pero mi obligación como presidente era investigar porque era una intromisión de un país extranjero en política nacional”, aseveró Pacheco.
“Yo le pedí a la DIS que investigara y no llegaron a ninguna conclusión, parece que eran sencillamente rumores, no se llegó a descubrir ninguna cosa que se considerara prueba”, agregó. Sobre el agregado cultural venezolano, alegó no saber quién era.
El exmandatario también negó haber pedido ayuda a EE. UU. como dice el cable. “Lo que dije fue: ‘si saben algo, me cuentan’”, adujo.
Guido Alvarado, entonces director de la DIS, corroboró que realizaron la investigación: “Se hicieron las diligencias correspondientes y le comento que se descartó, no hubo ninguna prueba contundente, se quedó en rumores”.
El ministro de la Presidencia de entonces, Ricardo Toledo, agregó: “No se pudo decir si era falso o no.
Eugenio Trejos, líder del movimiento del No al TLC, negó anoche haber tenido encuentros con diplomáticos venezolanos aquella vez. Colaboró Gloriana Corrales
Como afirmó cable difundido por el sitio WikiLeaks
PACHECO CONFIRMÓ INVESTIGACIÓN A REPRESENTANTE VENEZOLANO
JOHNNY CASTRO
jcastro@diarioextra.com
El presidente Abel Pacheco confirmó que durante 2004 solicitó a la DIS investigar a un representante venezolano del que sospechaban habría intentado financiar al grupo opositor del TLC con Estados Unidos.
El ex presidente Abel Pacheco confirmó ayer que solicitó a la Dirección de Inteligencia y Seguridad (DIS) investigar a un representante venezolano por sospechas de financiar a un grupo opuesto a la aprobación del Tratado de Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos, como lo indicó un cable divulgado por el sitio de Internet WikiLeaks.
“Había rumores insistentes de que se estaba enviando dinero para financiar la causa del No desde Venezuela, por lo que solicité a la DIS que investigara esta situación. No por tratarse de un grupo opuesto al TLC, pues si se hubiera tratado de los del Sí también lo habría hecho, sino porque era la posible intromisión de un tercero en la política interna del país, sin embargo nunca fue posible comprobar nada”, expresó.
El cable que trascendió en el sitio WikiLeads fue redactado en noviembre de 2004 por el entonces embajador estadounidense en Brasil, John Danilovich, después de encontrarse con Pacheco en la Cumbre del Grupo de Río, celebrada ese año en Brasil. El diplomático estadounidense calificó las manifestaciones del costarricense como "francas y provocadoras".
El ex mandatario socialcristiano tenía fuertes sospechas de que un diplomático venezolano habría introducido $200 mil al país, con los cuales pagaría a activistas sindicales para que realizaran “provocaciones” durante la Cumbre Iberoamericana que se realizó en Costa Rica en 2004.
OCURRENCIAS DE CHÁVEZ
Al consultarle a Pacheco si también era cierto que él habría dicho al embajador Danilovich que las “payasadas del presidente venezolano, Hugo Chávez, eran objeto de rampantes chistes entre los gobernantes a la cumbre”, aseguró que también era cierto.
“Es que Chávez tiene unas ocurrencias increíbles. Imagínese que en un momento dijo que ahí había estado el diablo y que olía a azufre, refiriéndose a Mr. (George) Bush. Después dijo que no iba a invadir Estados Unidos... ¡todavía!”, aseguró.
Pacheco dijo que posiblemente muchos de los 200 cables de WikiLeads que hacen referencia a Costa Rica serían sobre cosas dichas por él. “La gente sabe que no tengo nada que esconder. Aquí he pasado el día dando declaraciones a los medios y jardineando un rato”, concluyó.
Al consultar a Albino Vargas, secretario general de la Asociación Nacional de Empleados Públicos y Privados, si tenía conocimiento de esta situación aseguró que durante la campaña de oposición al TLC nunca hubo un “cinco de por medio” que no viniera de las cuotas pagadas por los agremiados.
“No veo relación de terceros en el sector sindical con Venezuela, aunque creo que dicho país es un gran administrador de los movimientos latinoamericanos y que en América del Sur se ha venido gestando mucha de la política internacional que hemos abandonado”, expresó.
WikiLeaks (del hawaiano “wiki”, que significa “rápido”, y el inglés “leak”, que significa “fuga, goteo o filtración de información”) es una organización mediática sin fines de lucro que publica en su sitio de Internet informes anónimos o documentos filtrados con contenido sensible en materia religiosa, corporativa o gubernamental, preservando el anonimato de sus fuentes.
El sitio, que fue lanzado en diciembre de 2006 y acumula más de 1,2 millones de documentos, fue creado por el hacker australiano Julian Assange, quien enfrenta dos causas por supuestos delitos sexuales en Suecia y se lanzó a la fama al publicar 2.500 cables de los 250 mil que mantuvo el Gobierno de Estados Unidos con sus respectivas embajadas durante los últimos 30 años.
From: "Rogelio Cedeno Castro" To: opiniones@listserv.una.ac.cr Sent: Tue, 28 Sep 2010 09:24:20 -0600 Subject: [Opiniones-UNA] Rodrigo Gutiérrez o el desencanto de la izquierda.
Favor difundir el siguiente texto:
28 de septiembre de 2010. Ahora que con motivo del reciente deceso del doctor Rodrigo Gutiérrez Saénz, no puedo alejarlo de mi memoria, dado el inmenso recuerdo de su presencia y su generosidad inagotable de ciudadano ejemplar,de hombre a carta cabal y sin mezquindades,me encuentro con que Javier Solís nos ofrece estas páginas que son un digno tributo a su memoria y una fuerte llamada de atención a todos los que aun creemos en un mundo mejor y más solidario. Saludos RC.
RODRIGO GUTIÉRREZ O EL DESENCANTO DE LA IZQUIERDA Por Javier Solís Herrera.
Rodrigo Gutiérrez era un militante. Un soldado de trinchera. No parece haber sido un general estratega. Intentó primero arrastrar al partido Liberación Nacional hacia la causa popular. Desde el poder y con el control de todo el aparato estatal, ese partido ya a inicios de los 70, a sólo veinte años de su fundación, se había convertido en instrumento de enriquecimiento de la clase media que quería ser oligarquía. Pero Rodrigo no se detuvo en la lucha de facciones ni en los intentos por dividir, desde adentro al PLN. Ese intento perecieron Obregón, Rossi, Carazo, Solís, Corrales, Araya y algunos más. Algunos volvieron y recibieron su premio. Rodrigo Gutiérrez no. De la Secretaría General pasó directamente al grupo fundador del Partido Socialista Costarricense, el de la hormiga.
Se incorporó para siempre al sector político que se ha llamado “La Izquierda”, sin que esa incorporación haya sobrepasado el valor de hecho testimonial. Jugó el resto de su vida el papel de “personalidad”, útil para captar a los votantes de frontera, a los inconformes, a los críticos de Estados Unidos, a los eternos fundadores de movimientos alternativos y a algunos cuantos socialistas (utópicos) de verdad. En los juegos de poder y las estrategias proselitistas no contó prácticamente nada su cristalina transparencia, su generosidad sin límites, su austeridad ejemplar, su auténtica adhesión a un sistema político democrático superior, igualitario, libertario y solidario. Nunca se preocupó por el apellido de su militancia ni por las ortodoxias de manual. Se mostró en toda su integridad y toda su nobleza cuando, antes de 24 horas del triunfo de la Revolución Sandinista, abandonó todo en Costa Rica y se instaló en Nicaragua a servir como médico sin esperar el menor reconocimiento ni recibirlo.
En su condición de “testigo” fue candidato a la presidencia y luego fue diputado a la Asamblea Legislativa. Pero nunca tuvo poder porque las organizaciones de “La Izquierda” no compartían el poder en la conducción política, sólo algunas tareas de los “frentes de masas”. Durante tres décadas, Rodrigo Gutiérrez fue la mayor personalidad nacional aliada de “La Izquierda”. Se acaba de extinguir llevándose a la tumba el desencanto y la derrota irrecuperable de un movimiento político-social de protagonismo popular, surgido después de la guerra civil del 48 y del triunfo de la Revolución Cubana en 1960, en esta Arcadia tropical.
¿Por qué? Me pregunto. ¿Por qué un hombre del nivel científico de Rodrigo Gutiérrez, de su honestidad intelectual, de su sintonía pura con los sectores populares, de su capacidad de trabajo y de entrega, de su llaneza y humildad y de su disciplina y lealtad en el trabajo, no logró convertirse en catalizador o detonante de un nuevo movimiento político que fuera más allá de las maquinarias electoreras y clientelares que controlan la vida política nacional?
Enumero algunos de los elementos de respuesta a esa pregunta, a riesgo de recibir anatemas, pero quizá también de abrir un debate hasta ahora asfixiado por cortedad de miras, por ambiciones personales, por cálculo u oportunismo o simplemente por complicidad solapada con el proyecto reinante.
Digamos primero que es muy difícil caracterizar con un mínimo de propiedad el universo social que constituye La Izquierda. Estamos ante un fenómeno social de dimensiones mundiales. Prácticamente en todos los países se repite el mismo paradigma que señalo a continuación. Más difícil todavía si sustituimos “izquierda” por “progresismo”.
La Izquierda parece estar configurada, desigualmente: (1) por personalidades o pensadores de metodología marxista de análisis social, económico y político; (2) por los nostálgicos del derrotado esquema estalinista soviético y por los admiradores de la Revolución Cubana y de los proyectos en marcha en Venezuela, Bolivia y Ecuador; (3) por los opositores al Imperialismo Americano, que tiene mil formas; (4) por los críticos del modelo neoliberal de organización económica y su control del aparato del estado; (5) por los inconformes con la gestión gubernamental de los partidos en el poder; (5) por los preocupados por la corrupción campante y rampante en todos los nivel de la administración del estado; (6) por algunos jóvenes que hacen de la protesta y la oposición un meta en sí, sin estructura ni formulación; (7) por los defensores del ambiente de todos los pelambres. (8) A estas aglomeraciones habría que agregar a los que rechazan ser de “La Izquierda” y simplemente buscan desplazar a los partidos gobernantes para ocupar ellos su lugar, haciendo cambios para que todo siga igual, a lo Gatopardo.
Todo ese conglomerado multicolor y desintegrado carece, obviamente, de expresión política, de articulación teórica, y, sobre todo, de configuración orgánica. Como tal no tiene la más mínima posibilidad convertirse en una alternativa. ¿Por qué existe esta desintegración e inorganicidad?
Lo primero que me viene a la mente es la ausencia de una mente audaz, aguda, comprensiva en el sentido de abarcar todo, entregada y con capacidad de mando y del ejercicio del poder. Los liderazgos no son mágicos. No aparecen de la nada. Los produce la sociedad. Necesitan un vientre nutricio en el mismo proceso social. El ansia de protagonismo de algunos dirigentes provenientes de los viejos partidos “revolucionarios” de las décadas pasada se yergue hoy como un obstáculo para el surgimiento de de nuevos liderazgos. No falta quién crea que la historia la mueve Sor María Romero.
Lo segundo es la incapacidad de los pensadores, estrategas, intelectuales o dirigentes de esa “Izquierda” para armar la formulación de un proyecto político, cuyos componentes parecen flotar en todos esos ambientes y grupos sociales. ¿Será tan difícil ponerse de acuerdo sobre los criterios de selección? En todo caso “La Izquierda” no tiene proyecto. Sólo tiene oposición puntual a propuestas del neoliberalismo y mucha, pero mucha falta de estudio; de análisis; de conocimiento de las sociedades contemporáneas; de los aciertos irreversibles del capitalismo y de la sociedad de mercado; del protagonismo de nuevos colectivos sociales, más allá de la vieja clase obrera industrial de Europa y Estados Unidos; de los nuevos recursos y técnicas de administración, de gerencia, de organización empresarial y de capacitación para el trabajo, como lo viene exponiendo nuestro mejor sociólogo, Miguel Sobrado.
Lo tercero es la ilusión de convertirse en fuerza política, más que movimiento, fuerza, en medio de la anarquía, la dispersión, los celos, las divisiones sobre divisiones, las ocurrencias, la espontaneidad, el mesianismo, la atomización y la improvisación. En el mundo nunca ha habido cambios sociales sin organización, sin distribución de tareas, sin líneas de mando, sin objetivos, sin metas, sin plazos. En la sociedad humana, la unión de elementos dispersos -catálisis- produce sinergia: una fuerza cualitativamente nueva, que no es la simple suma de los elementos originales.
¡Adiós, Rodrigo Gutiérrez, también yo soy de tus enterradores! Ya no serás nuestro Liber Seregni. ______________________________ Firma responsable: Rogelio Cedeño Castro, profesor de la Escuela de Sociología de la UNA y Secretario de Educación del SITUN.
El doctor Rodrigo Gutiérrez, ex diputado, médico, político y luchador social, faleció el lunes. Cientos de amigos le despiden este martes con cariño y admiración.
Pocos hombres y mujeres merecen verdaderamente el título de patriotas. Lamentablemente, uno de ellos partió ayer de esta vida, dejándonos un legado de humildad, entereza y sabiduría que sólo la Historia sabrá poner en su justa dimensión.
Rodrigo Gutiérrez Sáenz nos dejó el lunes a la edad de 79 años, a causa de una enfermedad contra la que luchó en los últimos meses.
Gutiérrez fue médico, político, educador, investigador social, pero ante todo fue uno de los humanistas más consecuentes e íntegros que conoció nuestro país en las últimas décadas.
Su legado está latente en los cientos de médicos que ayudó a formar, en los pacientes a los que dedicó lo mejor de sus conocimientos -ajeno siempre al interés de lucro-, y en los compañeros de luchas sociales y amigos que dejó a su paso.
La noche del lunes, cientos de personas abarrotaron los salones y pasillos de la Funeraria del Magisterio Nacional, donde se velaron sus restos. Sus funerales se realizarán este martes.
El médico y el maestro
Graduado médico en la Universidad de Costa Rica y tras cursar estudios de especialidad en la Louisiana State (EEUU) y la Nacional de Colombia, Gutiérrez regresa al país con un mundo de proyectos en su cabeza. Quería transformar la Caja Costarricense del Seguro Social en una institución modelo de medicina preventiva.
Desde muy joven, sostuvo la tesis de que el sistema de seguridad social no habrá alcanzado sus objetivos mientras concentre la mayor parte de sus recursos en construir hospitales-moles para la atención de pacientes graves o terminales, mientras a la atención primaria se destina lo mínimo.
Y así siguió pensando hasta el final de su vida. Decenas de escritos y seguramente cientos de discursos académicos produjo a lo largo de su fructífera carrera dedicados a sustentar esta idea.
Hay en el trasfondo de su pensamiento un anhelo básico: la reinvidicación de la gente humilde, que fue su patria y su estandarte, y el motivo de muchas de sus obras y proyectos.
Siendo decano de la Facultad de Medicina, allá por la década de 1970, Rodrigo elaboró y publicó un documento que fue inspiración para muchos jóvenes que en aquella época decidimos comprometernos con las causas sociales. Se llamaba "la Patria que no conocemos". Era una compilación de datos sobre la realidad nacional que vino a quebrar la imagen idílica -construida por la escuela y los medios de comunicación- de una Costa Rica igualitaria, de pequeños propietarios, carente de grandes conflictos.
En aquella Costa Rica sin computadoras, ni Internet ni Proyecto Estado de la Nación, aquel documento causó un fuerte impacto. Durante varios años, fue un material obligado de los cursos de realidad nacional en la Universidad de Costa Rica.
Un aspecto importante en la vida de Gutiérrez fue su actividad académica, que empezó como profesor de la Facultad de Medicina de la Universidad de Costa Rica, de la que más tarde fue decano.
Ya jubilado, el maestro siguió aferrado a su labor formadora y en sus útlimos años se desempeñó como decano de la Facultad de Medicina de la Universidad San Judas Tadeo.
El político
Pero Rodrigo Gutiérrez tenía claro que una transformación de la sociedad pasaba necesariamente por decisiones que debían tomarse desde el poder, por lo que siempre estuvo vinculado de una u otra manera a la política.
Su primera militancia fue con el Partido Liberación Nacional (PLN), en el que llegó a ser secretario nacional de organización. Dentro de ese instituto político fue uno de los redactores de un famoso documento llamado "Patio de Agua", un programa de desarrollo con justicia social de inspiración profundamente socialdemócrata.
A la par de Gutiérrez firmaron esa declaración reconocidas figuras como Luis Alberto Monge, Isaac Felipe Azofeifa, Benjamín Núñez, Francisco Morales y Fernando Volio, entre muchos otros.
Gutiérrez se perfilaba entonces como uno de los dirigentes con más futuro dentro del PLN, pero muy pronto se percataría de la poca coherencia entre el discurso de la agrupación y su acción política, y decide apartarse.
En busca de una opción más comprometida, se acerca a un grupo de intelectuales que por entonces trabajaban en la conformación de una nueva agrupación: el Partido Socialista Costarricense. Desde entonces, la acción política de Rodrigo Gutiérrez estaría vinculada a la izquierda.
Sus aportes al movimiento fueron destacados. Fue en dos ocasiones candidato a la presidencia por Pueblo Unido, una coalición de partidos de izquierda. Más tarde, en el periodo 1990-94 fue electo diputado, posición desde la que se dedicó a la denuncia sistemática de la corrupción y las injusticias sociales.
En los últimos tiempos estuvo vinculado al Partido Frente Amplio
Juan Félix Montero A.
Es por su conciencia limpia que el pueblo sabe que tiene confianza en su candidato, compañero Rodrigo Gutiérrez.
Es hombre que representa de Guanacaste a Limón a toda la patria unida, al pueblo trabajador.
Con el Pueblo Unido, Rodrigo Gutiérez su voto es seguro, Rodrigo Gutiérrez el pueblo ha escogido a Rodrigo Gutierrez para presidente de nuestro país.
Más claro no canta un gallo, lo dice la mayoría votar es nuestro derecho, por el pan y la justicia
Grupo Tayacán.
Manuel Saborío
Don Rodrigo Gutiérrez S. el Profesor en l a Facultad de Medicina de UCR, el Hermano médico en su consultorio, el político honesto y sensible a las necesidades de los más desposeidos, cuánta tristeza me causa su partida!
Tengo en mi memoria sus gestos y palabras en el curso de fisiología humana,; en sus atenciones cuando lo consulté como paciente; cuando lo seguí en sus luchas por una C.R. más justa y solidaria con los que menos tenían: lo ví atender sin ningún interés a personas de escasos recursos. Durante su decanato y durante toda su vida trató de inculcar en sus alumnos la esencia de la Medicina como una profesión de servicio a los más necesitados.
No fue un hombre de solo palabras, dejó las comodidades burocráticas y económicas para luchar por hacer de nuestro país mejor para todos, en donde la solidaridad y la justicia social se cumplieran.
Abandonó al PLN, después de la firma del Documento de Patio de Patio de Agua, al darse cuenta de que este no era más que una agencia de negocios de unos cuantos y de manipulación y engaños para todos los demás. Mantuvo un grado de honestidad que ni el cura Nuñez ni su alumno el falso Morales pudieron mantener y por ello , uno muerto y el otro usufructuando de la vida, ni los recordamos.
Que el Dr. Rodrigo Gutiérrez Sáenz esté, con sobrados méritos, en el Panteón de los eternos luchadores por la justicia social , la humildad y honestidad que caracterizan a los verdaderos paradigmas del ser costarricense. De él no quedan restos, queda la totalidad de sus ideas como unso, para los que lo conocimos y para nuestros hijos.
alberto
Un destacado médico de vocacion que alla por los años 70s quiso fomentar en la conciencia del que estudiaba medicina que fuera un médico de pueblo (como el modelo cubano con la medicina preventiva) y no un médico elitista de saco y corbata metido en un consultorio sin ningun interes por el paciente. Aqui tuvo discrepancias por eso con don Guillermo Malavassi Vargas y este se retiro de la UCR junto con otros profesionales y fundaron la UACA. Fue uno de los promotores de la creacion de la Oficina de Becas de la Universidad de Costa Rica alla por 1963 que gracias a las ayudas socioeconomicas que otorgó y sigue dando a estudiantes de escasos recursos es que miles de estudiantes han logrado estudiar y superarse y son hoy en día profesionales en las mas diversas áreas, ayudando y sirviendo al pais. Ademas denuncio como diputado los grandes "chorizos y perjuicios que en ese tiempo formulaban el bipartidismo, por eso fue electo diputado varias veces, al igual que su hijo fue un gran luchador de las causas sociales y de un pais mas justo para las mayorias no para las minorias como esta sucediendo hoy en dia. Lastima que este tipo de individuos sean escasos en estos tiempos en donde domina la ambicion desenfrenada, la corrupcion, el egoismo y "que me importa a mi". Dios le retribuira su gran labor por este pais. "Hasta siempre don Rodrigo"
David Contreras Mora
En varias ocasiones, sin tener un cinco en la bolsa y con problemas médicos en mi familia, fue don Rodrigo quien brindó la atención médica necesitada y además ayudó con las medicinas sacando dinero de su bolsillo. Sé que fueron cientos, o tal vez miles los casos como el mío. Se fue un gran hombre, un gran patriota! El pueblo te recuerda con cariño!!!!
Feminista libertaria
Francisco Cordero Gené
Agradecemos a Rodrigo Gutiérrez Sáenz el espíritu de lucha incansable, el buen humor y la sonrisa ante la adversidad y la entrega de un compañero leal, inclaudicable en el foro como en la guerrilla, apasionado y compasivo en el consultorio como en el aula, líder político del socialismo democrático auténtico, Costa Rica y la revolución latinoamericana te honrarán cada vez con mayor admiración. Quienes le seguimos la huella y el ejemplo, recordamos su accionar incansable y seguimos su compromiso de unificar en la práctica a los hombres y mujeres de buena voluntad. Pache y Rodrigo te esperan para una junta médica ... Rodrigo Alberto, María del Mar y Livia te dan la bienvenida...desde aquí te recordamos y siempre contestaremos "Presente" al oir tu nombre, cuando pasen lista de los héroes.
Carlos Mazza
Costa Rica debe glorificar su nombre sagrado, ya que el espíritu del Dr. Rodrigo Gutiérrez, pregona la unión y la fraternidad para las y los costarricenses desde el misterio sublime de la eternidad- Alabanzas al querido Doctor que supo conquistar el corazón de cientos de médicos, trabajadores de la salud y sus amados pacientes, sobre todo los más pobres entre los pobres. En los jardines de la eternidad nos esperarás a quienes seguimos luchando en este valle de lárgrimas.
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El Frente Amplio comunica el sensible fallecimiento del compañero Rodrigo
Gutiérrez Sáenz.
El Doctor Gutiérrez fue militante de nuestro partido desde su fundación en el año 2004 y participó en la vida del Frente Amplio, a pesar de los deterioros de su salud en los últimos tiempos. Anteriormente fue candidato presidencial de la Coalición Pueblo Unido y diputado por este partido, catedrático universitario y decano de la Facultad de Medicina de la Universidad de Costa Rica.
Transmitimos a sus familiares y amistades, nuestros sentido pésame. A partir de las 5 p.m. de hoy su cuerpo permanecerá en la Funeraria del Magisterio Nacional.
El funeral se efectuará mañana a las 10 a.m. en el Cementerio La Piedad en Desamparados.
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Visite: http://www.frenteamplio.org
http://www.twitter.com/FrenteAmplio
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Rodrigo Gutiérrez Sáenz: ¡Trabajó y luchó por su pueblo!
Con Video de ANEPtv
La Asociación Nacional de Empleados Públicos y Privados, ANEP, lamenta el sensible fallecimiento del Dr. Rodrigo Gutiérrez Sáenz, médico, activista social y político que luchó siempre junto al pueblo costarricense.
Nuevos aportes a esta información
Por Unidad de Información y Comunicación, ANEP
ANEPtv
El Doctor Gutiérrez fue un médico comprometido con su pueblo, candidato a la Presidencia de la República en múltiples ocaciones, miembro fundador del Partido Frente Amplio en el año 2004 y participó en la vida del partido, a pesar del deterioro de salud de los últimos años.
Candidato Presidencial de la Coalición Pueblo Unido 1978 y 82, del Partido Alianza Popular 1986 y diputado por este partido en 1990, Catedrático universitario y Decano de la Facultad de Medicina de la Universidad de Costa Rica.
A familiares, amigos y compañeros de lucha, nuestro sentido pésame.
El lunes 6 de setiembre, a partir de las 5:00 p.m. su cuerpo permanecerá en la Funeraria del Magisterio Nacional.
El funeral se efectuará mañana martes 7, a las 10:00 a.m., en el Cementerio La Piedad en Desamparados.
- El Dr. Rodrigo Gutiérrez Sáenz fue militante del Partido Liberación (PLN), en los años sesenta, firmante del "Manifiesto Democrático para una Revolución Social, conocido como el Manifiesto de Patio de Agua, en enero de 1968.
- Escribió la "La Costa Rica que no conocemos" en la década del setenta, valiente denuncia sobre la injusticia social reinante en el país y fundamento de su ruptura con el Partido Liberación Nacional (PLN).
- Militante en sus inicios del Partido Socialista Costarricense (PSC), en la década de 1970.
- En 1978 y 1982 fue candidato presidencial de la Coalición Pueblo Unido, que agrupó a los partidos de izquierda, Vanguardia Popular (PVP), Socialista Costarricense (PSC) y de los Trabajadores (MRP).
- En 1986 fue candidato presidencial de la Coalición Alianza Popular, que agrupó a los partidos Vanguardia Popular y Frente Amplio Democrático (FAD), del que fue fundador).
- En 1990 es electo como Diputado por el Partido Pueblo Unido, impulsado por los partidos Vanguardia Popular (PVP) y del Pueblo Costarricense (PPC).
- Después de 1994 participa en la fundación del Partido del Progreso (PP) y del Partido Fuerza Democrática (PFD).
- Desde el año 2002 participa en las labores del Foro de Acción Política "Otra Costa Rica es Posible, Otro mundo es posible".
- Desde el año 2004 participa como militante del Partido Frente Amplio (PFA); contribuye, con sus propuestas, a la participación y organización electoral, así como a la lucha contra la aprobación del TLC con los Estados Unidos.
- Colaborador del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), durante la lucha por el derrocamiento de la dictadura de Anastasio Somoza. En julio de 1979, participó en la ofensiva final como médico internacionalista.
- Integrante del Consejo Nacional de Paz y Solidaridad, y de varios Comités Costarricenses de Solidaridad con los pueblos latinoamericanos. Amigo de la Revolución Cubana.
- Catedrático de la Universidad de Costa Rica, Vicedecano y Decano de la Facultad de Medicina.
Ante el sensible el fallecimiento del Dr. Rodrigo Gutiérrez Sáenz, la Asociación Nacional de Empleados Públicos y Privados (ANEP), así como la Central Social Juanito Mora Porras (CSJMP), dejamos pública manifestación de toda nuestra solidaridad con su distinguida familia, expresándole la más sincera condolencia de nuestra parte.
Se nos ha ido un gran hombre, un extraordinario patriota, una persona sumamente honesta y plena de valores… en fin, un ser ejemplar cuya huella no podrá borrarse jamás.
El Dr. Gutiérrez Sáenz ha ingresado al selectísimo círculo de los patricios costarricenses, de los prohombres forjadores de la peculiar nacionalidad costarricense que por muchos y por muchas es defendida sin rendición alguna, ante los embates de la insolidaridad y de la deshumanización, precisamente siguiendo el legado el legado de tan ilustre profesional médico y de tan excepcional costarricense. Él ya es de los que nunca mueren.
San José, lunes 6 de setiembre de 2010
Albino Vargas Barrantes
Secretario General
Asociación Nacional de Empleados Públicos y Privados (ANEP)
DR. RODRIGO GUTIERREZ SAENZ: MILITANCIA Y COMPROMISO SOCIAL
Militante del PLN en los años sesenta. Firmante del “Manifiesto Democrático para una Revolución Social, conocido como el Manifiesto de Patio de Agua, en enero de 1968.
Escribió la "La Costa Rica que no conocemos" en la década del setenta, valiente denuncia sobre la injusticia social reinante en el país y fundamento de su ruptura con el PLN.
Militante en sus inicios del Partido Socialista Costarricense, en la década del setenta.
En 1978 y 1982 fue candidato presidencial de la Coalición Pueblo Unido, que agrupó a los partidos de izquierda, Vanguardia Popular (PVP), Socialista Costarricense (PSC) y de los Trabajadores (MRP).
En 1986 fue candidato presidencial de la Coalición Alianza Popular, que agrupó a los partidos Vanguardia Popular y Frente Amplio Democrático (FAD), del que fue fundador).
En 1990 es electo como Diputado por el Partido Pueblo Unido, impulsado por los partidos Vanguardia Popular (PVP) y del Pueblo Costarricense (PPC).
Después de 1994 participa en la fundación del Partido del Progreso (PP) y del Partido Fuerza Democrática (PFD).
Desde el año 2002 participa en las labores del Foro de Acción Política “Otra Costa Rica es Posible, Otro mundo es posible”.
Desde el año 2004 participa como militante del Partido Frente Amplio (PFA); contribuye, con sus propuestas, a la participación y organización electoral, así como a la lucha contra la aprobación del TLC con los Estados Unidos.
Colaborador del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), durante la lucha por el derrocamiento de la dictadura de Anastasio Somoza. En julio de 1979, participó en la ofensiva final como médico internacionalista.
Integrante del Consejo Nacional de Paz y Solidaridad, y de varios Comités Costarricenses de Solidaridad con los pueblos latinoamericanos. Amigo de la Revolución Cubana.
Catedrático de la Universidad de Costa Rica, Vicedecano y Decano de la Facultad de Medicina.
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HASTA SIEMPRE, RODRIGO
Hablámos por última vez hace pocos días en la consulta externa del hospital San Juan de Dios. Rodrigo era consciente, como paciente y como médico, que libraba una fiera lucha por la vida, y lo hacía con mucha esperanza de que saldría adelante, ¡tenía tantas cosas por hacer, tantos sueños que realizar! Le indignaba la agresión contra la seguridad social y me urgía a que organizáramos con mayor eficacia y pasión su defensa y fortalecimiento, las ideas y propuestas las desgranaba con ese conocimiento sobre la realidad de la Caja y del país, siempre admirable y sorprendente.
Mientras le escuchaba, recordé que hacía ya unos cuarenta años que un grupo de jóvenes nos reuniamos con Rodrigo en la Universidad de Costa Rica para descubrir La Patria que no conocemos, las venas abiertas de nuestra sociedad que el Dr. Gutiérrez enseñaba y que tanto contribuyó a la toma de conciencia sobre la otra patria, silenciada por la historia oficial.
Una vida de compromiso. Un Decano que dejó una impronta indeleble en la Facultad de Medicina de la UCR, un médico de barrio que nunca dejó a un paciente sin atender, gratis cuando eran pobres y pagando cuando era necesario las medicinas de su propio bolsillo, un luchador social y político que encabezó con dignidad y coraje la unidad de las fuerzas de izquierda en Pueblo Unido, un diputado honesto y coherente, un guerrero que no dudó en incorporarse como médico y combatiente a la lucha contra la dictadura somocista. Hasta el último día luchando, acariciando siempre el sueño de vivir en un país justo, clamando por la unidad de los revolucionarios y del pueblo, solidario sin fisuras con todas las causas revolucionarias, amigo desde los días del Moncada de la Revolución Cubana. Uno de los imprescindibles de nuestra causa.
Gracias Rodrigo, por tu vida y por tu ejemplo, no te olvidamos, hasta siempre amigo, compañero.
José Merino
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Recordando al Dr. Gutiérrez
Corrían allá los difíciles días en Centro América de los finales de la década de los setenta, cuando tuve el privilegio de conocer al Dr. Rodrigo Gutiérrez, quien se aprestaba a marchar rumbo a Nicaragua a colaborar con ese pueblo en la lucha contra la tiranía de los Somoza. De boca de su hijo primogénito supe como delegaba la responsabilidad de la familia en el evento su muerte sucediera, como estaba expuesto todo aquel que emprendiera hacia aquel hermano país con las armas en la mano, quizá emulando la gesta de Juanito Mora en el año 1856 y expulsar al sátrapa. El doctor emprendió su marcha dejando todo; su familia acongojada, sus amigos sin el consejo siempre prudente, sus clientela de muchos años huérfana del médico generoso, sus estudiantes y discípulos acéfalos del maestro sabio que fueron formados en la Facultad de Medicina de la Universidad de Costa Rica, donde como Decano realizó toda una transformación democratizando la matrícula, haciendo posible que los hijos del pueblo pudieran estudiar medicina en otra hora reservada a los ricos de este país.
Pero el doctor no estaba para morir en esas batallas, faltaban muchas más que daría, desde el claustro universitario, desde las tribunas públicas o bien desde la curul donde fue varias veces fue elegido como el mejor diputado de esa legislatura.
En su afán de dotar a este país de un mejor destino fue un incansable Quijote e intentó de todo, desde la creación de nuevos partidos políticos hasta crear nuevas formas de organización política que permitieran a las grandes mayorías de este país acceder al poder.
Su visión clara de los males que asolaban al movimiento popular y al país, lo llevó a ser un crítico duro, pero entusiasta y constructivo, despertando las inquietudes de muchos “sobre la Costa Rica que no conocemos”. Hoy murió el doctor como simplemente le llamábamos sus amigos, pero su causa sigue vive en todos aquellos que nos logró transmitir su compromiso con el pueblo o lo que es lo mismo su compromiso con La Patria.
Sabemos que muchos en este país le negarán sus méritos y acaso su vida aparecerá en retazos en los noticieros y en pequeñas esquelas en los periódicos, porque hablar de su trayectoria y de sus luchas es reconocer las injusticias que se siguen cometiendo en este país.
Hoy se fue el Dr. a dar quien sabe que otras peleas, sabedor como dijo el poeta que fue un soldado derrotado en muchas batallas, pero guerrero de una causa invencible.